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HACIA DONDE VA EL ALPINISMO…

Una vez más asistímos a un verano lleno de incidentes y accidentes mortales en montaña. Los últimos accidentes ocurridos el pasado fin de semana han sido el colofón a un verano altamente trágico, especialmente en los Alpes. Y en los Pirineos tampoco nos quedamos cortos, especialmente en rutas sencillas, o en vías míticas e históricas como lo es la normal del Aneto, donde un verano altamente caluroso ha fundido la nieve dejando un hielo muy duro. Si volvemos a los Alpes, concretamente al Mont Blanc, aún es más espeluznante los dos últimos accidentes donde han perdido la vida dos corredores de montaña, que ascendían al Techo de los Alpes en ¡zapatillas y con lo puesto! Sin comentarios, aunque si hubieran sobrevivido era para darles de guantazos durante una semana entera.

Me aparto un poco de las cordilleras de Europa para viajar hasta el Himalaya, más concretamente al Pamir, en el Kirguizistán. Entre mediados de julio y primeros de agosto fuímos al Lenin Peak, aparantemente un siete mil tranquilo, fácil, nada problemático, y que algunas agencias lo venden a sus potenciales clientes como si fuera el Kilimanjaro, el Ararat, el Elbrus o cualquier cino mil de trekking del Himalaya. ¡Nada más lejos de la realidad! Escalé el Lenin hace bastantes años y allí encontré una montaña que se dejó mimar por nosotros y no nos puso ningún problema. Pero esta vez, que no he podido subir gracias a una muela, me he encontrado una montaña completamente distinta, donde las avalanchas han hecho de las suyas, matando a unas cuantas personas. Allí he visto cosas muy feas, y también las han visto amigos míos vascos que han sido testigos de cosas inhumanas: desde falta de organización a falta de solidaridad, pasando por el abandono de gente. En el Lenin Peak he visto a gente muy poco preparada y sin experiencia alguna, con guías despreocupados de sus clientes (yo soy guía y lo digo), y todo esto en medio de un glaciar enorme. El cambio climático ha cambiado completamente el Lenin, una montaña superada en desnivel sólo por el Nanga Parbat. ¡El Lenin es muy alto y la gente aún no se ha dado cuenta! Algunos están vendiendo la moto de que es una montaña de trekking que puede hacer todo el mundo, y no es así. Por cierto, cuando pagas tienes que tener un seguro de rescates en helicóptero, y según mi hermano, el último helicóptero de rescate hizo su último vuelo hace ya 24 años. Gracioso, ¿verdad? O sea, tened claro el tema de un posible rescate, porque desgraciadamente, de allí sólo te van a sacar tus compañeros de expedición. O quizás tampoco, y si no que os lo cuenten Alberto Iñurrategi, Juan Vallejo y Mikel Zabalza, que corrieron montaña arriba por la vía normal del GII hasta más de 7.000 metros para poder salvar la vida de un alpinista italiano abandonado por sus compañeros de expedición. Como el mismo protagonista reconoció, “jamás hubiera podido descender yo solo”. ¿Es o no es patético?

¿Hacia donde va el alpinismo? Pienso que se ha perdido el miedo y el respeto a la montaña, fundamentales para llegar a viejo siendo alpinista. Se ha perdido buena parte de la solidaridad, aunque sigue habiendo alpinistas que no les importa arriesgar sus vidas e ir en busca de alguien que saben, que morirá. La gente va a la suya y les importanta un comino que alguien se esté muriendo. Primero hay que alimentar el narcicismo y el ego, que a 7.000 y 8.000 es muy alto, tan alto en algunos que podrían acariciar las estrellas. Después están las agencias y compañias que te venden verdaderas y grandes montañas a precio de trekking y a ver quien cae. Hace falta una concienciación que seguramente no llegará, además de una alta preparación física, mental y técnica para poder acercarse a estas grandes montañas del Himalaya. Pero también en los Pirineos y los Alpes, donde “verdaderos turistas” acuden en masa a las montañas sin preparación, sin mapa, sin planificación, y sin nada. O los peores, los que se pasan del atletismo de pista a las carreras de montaña sin tener ni puta idea de lo que es el alpinismo y la alta montaña. Ni Efecto Kilian ni ostias. La gente ya es mayorcita para saber donde se mete. De inconscientes que van a continuar dejándose la vida en las montañas está lleno, y desgraciadamente no terminará aquí. Pienso que a muchos no les interesa aprender, saber…

¿Hacia donde vas alpinismo?