por

UELI STECK

Se me hace difícil escribir sobre una persona que nos dejó ayer por la mañana en la Paret del Nupse. Me lo dijo un amigo cuando iniciábamos la ascensión a una de mis montañas preferidas, la Marmolada. ¡No podía creerlo, pero el link no mentía!. No llegué a conocerte en persona, pero a lo largo de al menos 12 años he seguido tu trayectoría en las montañas, tu vida….

Una tras otra, tus escaladas dejaron con la boca abierta al mundo entero. A una tecnica ejemplar y depurada, sumaste tu poder físico, tu rapidez, y por supuesto tu mentalidad. Esto te hizo diferente a los demás. Para mí fuíste un alpinista moderno con corazón clasico… pero que quisiste darle un plus a tus ascensiones, primero en los Alpes y más tarde en el Himalaya.

Tu carisma y tu simpatía permanecerán en nuestros pensamientos para siempre, y aún más tu generosidad. Hace nueve años hiciste algo que nadie olvidará mientras la Tierra tenga orgullo y memoria: intentar salvar la vida del alpinista navarro Iñaki Ochoa de Olza cuando éste se encontraba gravemente enfermo a 7.400 metros de altitud. Sin apenas estar aclimatado subiste de un tirón y en pocas horas, desde el CB hasta el ultimo campamento donde te esperaba un amigo que tan sólo lo fue durante unos días, pero que a buen seguro, que desde el cielo ha seguido todos tus pasos durante todos estos años. No le pudiste salvar la vida, pero lo tuyo fue un ejemplo para todos. Me acuerdo perfectamente de aquellos días.

Salvo el Eiger, el Annapurna te marcó como ninguna otra montaña; allí viste morir a un hombre. Más tarde por poco mueres tu tras sobrevivir a una caida, y finalmente, firmaste una de las paginas más brillantes de la historia del alpinismo de todos los tiempos, al escalar en solitario la tremenda Pared Sur, solo con tus piolets, tus  crampones y la fuerza de tu mente.

Durante todos estos años llevaste el alpinismo hasta un punto que nadie conocía. Una y otra vez traspasaste los límites de lo conocido, especialmente en lo mental. Primero en los Alpes y después en el Himalaya: Sur del Shisha solo, Sur del Annapurna solo, GII, Everest sin oxígeno, Cho Oyu….

Tus solos sin cuerda en montañas tan difíciles fueron brutales. Recuerdo tus videos impresionantes. Siempre lo dije en voz baja, pero sabes Ueli, siempre supe que tarde o temprano acabarías sufriendo un fatal accidente. Tu arriesgaste infinitamente hasta donde muy pocos han llegado, pero desgraciadamente en las montañas no dependemos exclusivamente de nosotros, pues los peligros objetivos siempre exísten. Lo que sucediera allí arriba, en el Nupse, a más de 7.000 metros ya no importa…. eres tu el que te has ido. Como Messner, Bonatti y otros, fuíste fuente de inspiración para miles de alpinistas del mundo entero. Tu mentalidad, tu fe, tu forma de vivir y tu estilo, fueron fundamentales para poder traspasar las fronteras que algunos nos enseñaron y nos hicieron creer que eran las ultimas. Has sido el más grande y el más innovador en los ultimos diez años, y tu recuerdo permanecerá vivo mientras exista la memoria.

Tu estrella brillará eternamente en lo alto del firmamento.

¡Ciao Ueli!